Conoce la historia del Blackjack

El Blackjack español

El Blackjack tradicional es fácilmente reconocible. 52 naipes, cuatro palos compuestos por picas, rombos, tréboles y corazones y dos colores distintos con cuatro ases. Esta composición es la más habitual, no hay duda. Sin embargo, con el paso de los años también se han desarrollado otras que si bien no son las más comunes, merece la pena mencionar.

En nuestro caso, resulta especialmente interesante la alternativa que tiene como gran protagonista a la baraja clásica española. Y es que como bien sabrás, este conjunto de cartas cuenta tan solo con 48 naipes ya que los dices no forman parte de la composición. Puede parecer un pequeño cambio, pero ya de por sí las probabilidades hacia un lado y otro cambian de forma drástica.

El Spanish 21, que es como se conoce a este variante, cuenta además con algunas reglas especiales más que hay que tener muy en cuenta. Por ejemplo, si el crupier obtiene Blackjack y tú también, es el jugador el que gana en vez del tradicional empate. Exactamente lo mismo ocurre con las restantes sumas de 21, es decir, que si ambos obtenéis 21 siempre te harás con el premio ganador.

Otro de los cambios a tener en cuenta es que los pagos varían en función de las cartas que hayas utilizado. En el Blackjack tradicional el pago máximo es de 3 a 2 (o dicho de otra forma, un 150% de lo invertido), pero en el Spanish 21 esta cifra puede ser superior. Por ejemplo, si logras 21 con un total de 6 cartas el pago será del 200% y de 7 cartas un 300%. De la misma forma, también se premia lograr 21 con ciertas cartas. Claro ejemplo de ello es que si logras 21 con tres sietes de distinto palo el pago es de 3 a 2. El caso más “bestia” es aquél en el que sumas 21 con tres sietes del mismo palo mientras el crupier también cuenta con un siete en su mano. Esta hazaña se paga 50 veces lo apostado, una auténtica pasada.

Como verás, el Spanish 21 tiene alteraciones en las normas que bajo mi punto de vista lo hacen mucho más dinámico y atractivo de cara al usuario medio. Hay más posibilidades, más diversión y multitud de combinaciones distintas a tener en cuenta. Resumiendo, es importante saber que hay vida más allá del Blackjack tradicional y muchas de ellas son incluso más interesantes que el original.